Ventana

Peña quedó corto; regresa Videgaray

Publicado por
José Cárdenas

Enrique Peña Nieto no tiene vocación de bombero. Su primer mensaje del año no logró apagar el fuego de la ira que se extiende por todo el país, ni logro tranquilizar a quienes desde fuera ven a México como un contenedor repleto de material explosivo.

Las vagas palabras sobre el aumento a las gasolinas enardecieron los ánimos rabiosos de protestantes en calles y redes sociales.

–¿Cómo justificar el golpe aduciendo que no tomar la decisión habría sido peor?

–¿Cómo convencer a quienes hoy resienten el “gasolinazo”, de que la estabilidad macroeconómica es la prioridad nacional?

–¿Cómo afirmar que la amarga medicina es lo más dulce para el país, cuando son muy pocos quienes ven los beneficios de esas dolorosas decisiones?

El Presidente de la República habló de acciones para atender el impacto del aumento en los que menos tienen, pero dejó en el aire alguna propuesta concreta y sólida.

“Detrás de la protesta social desbordada, no sólo está la indignación por pagar gasolinas más caras, sino el rechazo acumulado a las políticas y decisiones del gobierno que no trajo el bienestar prometido”, comenta el colega Salvador García Soto.

Quienes esperaban un mensaje de liderazgo y aliento ante la contundente adversidad económica se quedaron con las ganas, en este que es uno de los momentos más difíciles del sexenio.

Tampoco la “resurrección” de Luis Videgaray logró calmar las aguas turbulentas en que navega el país.

El retorno del “brujo” Videgaray, que nunca se fue, sin duda puede leerse como un mensaje de buena voluntad hacia el iracundo presidente electo de Estados Unidos, o bien como un acto de sumisión ante el mandamás del imperio vecino, pero resulta insuficiente para calmar el nerviosismo de los inversionistas y los mercados internacionales. La designación del nuevo secretario de Relaciones… con Trump, vino acompañada de una nueva escalada del dólar que cerró cotización en un nuevo máximo histórico de $21.80.

El recién nombrado secretario de Relaciones Exteriores, quien se mantuvo cuatro meses a la sombra como influyente consejero y confidente, quizá con poderes hipnóticos sobre el hijo predilecto de Atlacomulco, reconoció que deberá hacer milagros para evitar que se hagan realidad las amenazas económicas y migratorias del próximo inquilino de la Casa Blanca.

Videgaray está obligado a aprender aprisa y demostrar que no será un canciller “a modo” de Washington; que tiene mucho más que una relación cercana con Jared Kushner, el yerno del colérico Trump, para conducir la relación prioritaria, más compleja y peligrosa de México.

EL MONJE INFELIZ: La derrota no es huérfana; tiene infinidad de padres y madres. La crisis, que ha llegado a punto de hervor, no se produjo de la noche a la mañana. Toda la casta gobernante es responsable; partidos de todos colores han puesto lo suyo para provocar el deterioro del ánimo nacional. Nadie puede presentarse como salvador de la patria ni como líder inmaculado, capaz de cruzar el pantano sin manchar su plumaje. Todos, empresarios agachones y cómplices, así como jefes sindicales codiciosos y políticos infames, arropados por algunos medios de comunicación vendidos al poder, y la sociedad anónima, sumisa y cobarde, han construido nuestra desgracia.

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José Cárdenas

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