El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington decidirá en qué podrá gastar Venezuela los recursos obtenidos por la venta de petróleo, al explicar que esos ingresos se depositarán en una cuenta controlada por el Departamento del Tesoro. Detalló que el mecanismo permitirá a Caracas vender crudo sujeto a sanciones, pero el uso del dinero quedará condicionado a la aprobación mensual de presupuestos presentados por las autoridades venezolanas.
Rubio explicó que actualmente el dinero se encuentra en una cuenta en Qatar, pero que será transferido a una cuenta bloqueada bajo supervisión del Tesoro estadounidense, desde la cual se autorizarán pagos para servicios gubernamentales básicos como policía, saneamiento y atención médica. Subrayó que parte de los recursos se destinará a financiar procesos de auditoría, a fin de vigilar la forma en que se ejerce el gasto público en Venezuela.
El funcionario sostuvo que el actual gobierno venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez, está cooperando con este esquema y que, gracias al acuerdo, el país podrá comercializar su crudo a “precios de mercado” y no con los descuentos que obtenía China, siempre bajo la condición de que los fondos se empleen “en beneficio del pueblo venezolano”. Cada mes, el gobierno deberá presentar una solicitud de presupuesto detallando los rubros a financiar, y Estados Unidos decidirá qué partidas se autorizan y cuáles quedan excluidas.
Rubio describió este arreglo como un mecanismo a corto plazo para aliviar la crisis fiscal venezolana, garantizar la operación mínima del Estado y acompañar el proceso de transición política tras la caída de Nicolás Maduro. Aseguró que el objetivo es apoyar servicios esenciales y al mismo tiempo mantener bajo control los ingresos petroleros, mientras se definen los pasos siguientes en la relación bilateral.
