La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó un paquete de leyes que prohíbe al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) actuar en lugares sensibles —escuelas, iglesias, hospitales y centros comunitarios— sin contar con una orden judicial de arresto. La normativa también pone fin a los convenios 287(g), que permitían a las policías locales colaborar con ICE en funciones migratorias.
La legislación, denominada “Local Cops, Local Crimes”, prohíbe además que los agentes de orden público —federales, estatales y locales— usen máscaras o pasamontañas durante sus operativos, medida justificada por Hochul para evitar que agentes del ICE intimiden a la población sin justificación. La ley también abre una vía legal para que ciudadanos puedan demandar a agentes del ICE por abusos.
La aprobación de estas medidas se da en medio de la tensión con el zar fronterizo Tom Homan, quien advirtió que “inundaría la zona” con agentes de inmigración si Nueva York aprobaba las restricciones. Hochul respondió de forma directa: “No tolero bien las amenazas. Vamos a aprobar lo que creemos que es importante para proteger a los neoyorquinos”.
La gobernadora subrayó que la nueva ley no impide la cooperación con autoridades federales en casos de delincuentes peligrosos, pero sí busca frenar lo que calificó como un “abuso de poder” contra la comunidad inmigrante. Hochul también recordó que el propio presidente Donald Trump le aseguró que no enviaría agentes del ICE al estado sin su solicitud explícita.
