Un grupo de legisladores del Parlamento Europeo lanzó el martes una iniciativa para impulsar una investigación formal sobre las actuaciones del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el contexto de la Copa del Mundo 2026. La carta, que circula entre los miembros de la Cámara en busca de firmas, está dirigida a las 27 federaciones nacionales de fútbol de la Unión Europea y les solicita que actúen formalmente ante el máximo organismo rector del balompié mundial.
La iniciativa fue promovida por los europarlamentarios Barry Andrews, del grupo Renew Europa, Lara Wolters y Niels Fuglsang, ambos del grupo Socialistas y Demócratas. El plazo para recabar adhesiones fue fijado para las 18:00 horas del miércoles. Los legisladores buscan determinar si existió algún tipo de presión política que influyó en la decisión de la FIFA de revocar la suspensión automática al delantero estadounidense Folarin Balogun.
La polémica se desató después de que la FIFA levantara la sanción de un partido que Balogun debía cumplir como consecuencia de la tarjeta roja que recibió ante Bosnia y Herzegovina. Gracias a esa resolución, el atacante pudo disputar el partido de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica, que concluyó con triunfo belga por cuatro goles a uno. Dos fuentes familiarizadas con el caso confirmaron a la agencia AFP que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contactó directamente a Infantino para pedirle revisar la sanción aplicada al jugador.
Ante ello, los eurodiputados señalan que, de existir evidencias de que altos funcionarios de la FIFA infringieron el principio de neutralidad política, dichos dirigentes deben rendir cuentas. El comisario europeo de Deportes, Glen Micallef, ya había advertido que las decisiones deportivas «corresponden a las instituciones deportivas, no a los políticos», en alusión directa al involucramiento del gobierno estadounidense en el caso.
Esta no es la primera ocasión en que legisladores europeos presionan a la FIFA en relación con la conducta de Infantino. A inicios de julio, un grupo de 50 eurodiputados de 13 países —principalmente socialdemócratas, liberales y verdes— instó a la Comisión de Ética de la FIFA a investigar con celeridad la entrega, en noviembre de 2025, del denominado «Premio FIFA de la Paz» al presidente Trump. La organización británica de derechos humanos FairSquare, que presentó la denuncia original en diciembre de 2025, acusa a Infantino de haber violado el artículo 15 del código ético de la FIFA, que establece el deber de neutralidad de los integrantes del organismo.
Por su parte, Infantino negó haber intervenido de manera indebida en el caso Balogun y aseguró que la decisión estuvo apegada a los procedimientos internos de la FIFA. Sin embargo, la UEFA había expresado que se «cruzó una línea roja» con esa resolución, calificándola de «sin precedentes, incomprensible e injustificable», y la Federación Belga mantiene su impugnación formal argumentando que la medida compromete la integridad del torneo. Diversas voces del fútbol europeo han llegado a exigir la renuncia de Infantino ante el daño a la credibilidad del sistema disciplinario del organismo.