La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que su gobierno no cubrirá a nadie en el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió una solicitud de detención urgente para diez personas en esa entidad, incluyéndolo. La mandataria subrayó que para proceder se requieren pruebas concretas, no simples dichos o menciones.
Sheinbaum enfatizó que el sistema penal mexicano establece que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, y que cualquier detención exige una orden de aprehensión emitida por un juez con base en evidencias. Ante cuestionamientos de la oposición sobre un supuesto «pacto criminal», la presidenta fue contundente: «Nosotros no tenemos pactos criminales con nadie.»
En ese contexto, dos de los diez requeridos por Estados Unidos ya se entregaron voluntariamente a las autoridades estadounidenses: Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas del mismo estado.
Sheinbaum también acusó a la oposición de tomar como ciertos señalamientos que, a su juicio, tienen otras intenciones políticas. Frente a las presiones, la mandataria respondió con una sola palabra que resume la postura oficial: «Pruebas.»
