El gobierno ruso exigió este viernes al presidente ucraniano Volodímir Zelensky que se siente a negociar «ahora mismo» el fin de la guerra, aprovechando la presión que enfrenta Kiev por parte de Estados Unidos para aceptar el nuevo plan de paz propuesto por Washington.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, demandó en su rueda de prensa diaria que el régimen ucraniano tome «una decisión responsable» de manera inmediata. «La continuación de la guerra para ellos carece de sentido y es peligrosa. Deben hacerlo ahora», afirmó categóricamente.
La declaración llega en un momento crítico para Ucrania, que enfrenta un plan de 28 puntos presentado por Estados Unidos que incluye cláusulas difíciles de aceptar para Kiev: limitar su ejército a 600 mil efectivos, renunciar al ingreso a la OTAN y ceder la región del Donbás a Rusia. Washington busca que el acuerdo se apruebe antes del 27 de noviembre, día de Acción de Gracias.
Zelensky reconoció este viernes que Ucrania atraviesa «uno de los momentos más difíciles» de su historia y que el país podría enfrentarse a una elección entre «perder su dignidad o arriesgarse a perder a un aliado clave». El presidente ucraniano anunció que discutirá el plan con el vicepresidente estadounidense JD Vance.
Peskov advirtió que «el espacio para una libre toma de decisiones se reduce según Ucrania va perdiendo territorio», en referencia a los continuos avances del ejército ruso en todos los frentes. El portavoz ruso enfatizó que los éxitos militares recientes deben «convencer a Zelensky de que es mejor llegar a un acuerdo ahora que después».
