Una jueza federal de Estados Unidos ordenó suspender temporalmente la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, una operación valuada en alrededor de 110 mil millones de dólares, incluida la deuda, mientras los tribunales analizan su posible impacto en el mercado del entretenimiento.
La orden fue emitida por la jueza Araceli Martínez-Olguín, con sede en Oakland, California, tras un recurso de urgencia interpuesto por fiscales generales de 12 estados del país. Los demandantes argumentan que la megafusión representa un riesgo directo para la libre competencia y para los consumidores, particularmente en el ámbito cinematográfico y en la televisión por cable.
Según la postura de los estados demandantes, la concentración de Warner Bros. Discovery y Paramount Skydance en un solo conglomerado reduciría de manera significativa las opciones disponibles para los espectadores y suscriptores de cable, al colocar una parte relevante de la producción y distribución de contenidos bajo el control de una misma empresa.
Los fiscales habían solicitado previamente a ambas compañías abstenerse de cerrar el acuerdo hasta que un tribunal revisara la demanda en su totalidad. Ante la negativa de las partes, promovieron una orden de restricción provisional, que fue concedida por la jueza Martínez-Olguín, abriendo la puerta a una medida cautelar más amplia que podría frenar definitivamente la operación.
En paralelo, Paramount Skydance gestiona la obtención de autorizaciones regulatorias en otras jurisdicciones, incluida la Unión Europea, que también examina los efectos potenciales de la compra. El desenlace del litigio en suelo estadounidense será determinante para saber si la fusión puede concretarse en los términos originalmente pactados.
