Un tribunal federal en Nueva York condenó este lunes a Ismael «El Mayo» Zambada García a cadena perpetua, tras declararse culpable de tráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos. La sentencia fue impuesta por el juez Brian Cogan, quien también tomó en cuenta las condiciones médicas del capo y el hecho de que su declaración de culpabilidad evitó el costo de un juicio oral al gobierno estadounidense.
Antes de conocerse el fallo, Zambada tomó la palabra ante el tribunal y se dirigió al juez con un breve mensaje. «La violencia debe acabar en México… Nadie ganará esta guerra», afirmó el capo, quien también declaró: «Acepto mi castigo, no estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad y pedir perdón».
La fiscalía estadounidense, encabezada por el fiscal Joseph Nocella, calificó a Zambada como «el mayor traficante de drogas de este siglo» y subrayó que, bajo su mando, el Cártel de Sinaloa se convirtió en la organización de tráfico de drogas más grande que el mundo haya visto, valiéndose de corrupción, sobornos, tortura y asesinato para operar durante décadas a lo largo y ancho de México y Estados Unidos.
Como parte del fallo, la fiscalía también solicitó el decomiso de aproximadamente 15 mil millones de dólares vinculados a las operaciones de la organización criminal. El juez Cogan recomendó al Buró Federal de Prisiones tomar en consideración el estado de salud del condenado al determinar el centro penitenciario donde cumplirá su condena.
Por su parte, Terry Cole, jefe de la DEA, advirtió que la sentencia contra Zambada es únicamente «el principio» y envió un mensaje directo a los líderes de cárteles y funcionarios corruptos: la agencia continuará sus investigaciones sin importar cuánto tiempo tome. La condena es considerada por Washington como uno de los fallos más significativos en la historia de la lucha antinarcotáfico en América del Norte.
