El jefe del poder judicial de Irán, Gholamhossein Mohseni-Ejei, anunció que habrá juicios rápidos y ejecuciones para quienes fueron detenidos durante las protestas a nivel nacional. La declaración desafía las advertencias del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha amenazado con tomar «medidas muy fuertes» si el régimen continúa con las ejecuciones.
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, reportó que la cifra de muertos ya supera los 2 mil 571, convirtiendo estas manifestaciones en las más mortales desde la Revolución Islámica de 1979. La agencia informó que 2 mil 403 de los fallecidos eran manifestantes, 168 miembros de las fuerzas de seguridad y al menos 12 niños.
Mohseni-Ejei declaró en un video transmitido por la televisión estatal iraní: «Si queremos hacer algo, tenemos que hacerlo rápido». Trump respondió en una entrevista con CBS: «Tomaremos medidas muy fuertes. No queremos ver lo que está sucediendo en Irán». Según un diplomático del golfo Pérsico, varios gobiernos de Medio Oriente intentan disuadir a la administración Trump de emprender acciones militares, temiendo «consecuencias sin precedentes» en la región.
Irán celebró este miércoles un funeral masivo para 300 miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante las manifestaciones, con decenas de miles de dolientes en Teherán encabezados por el líder supremo Alí Jamenei. Mientras tanto, el temor persiste en las calles, con escuelas cerradas y fuerzas de seguridad de paisano rondando vecindarios. Activistas confirmaron que Starlink ofrece servicio gratuito de internet en el país para ayudar a los manifestantes a comunicarse.
