El gobierno de Oaxaca reportó 27 casos de desplazamiento forzado interno en el estado, siendo las familias de Río Santiago, en el municipio de Santiago Textitlán, ubicado en la Sierra Sur, las que llevan más tiempo fuera de sus hogares por la violencia.
El secretario de Gobierno estatal, Jesús Romero, informó este lunes que se mantiene diálogo constante con las familias desplazadas de Río Santiago, aunque señaló que existen intereses políticos y particulares detrás de los señalamientos sobre la falta de apoyo gubernamental.
A finales de diciembre de 2025 circularon videos y fotografías que muestran las condiciones precarias que enfrentan las familias, entre ellas personas de edad adulta, niños, mujeres y familias completas que permanecen en un terreno baldío bajo casas de campaña y lonas, en condiciones no dignas.
El funcionario explicó que se mantienen activas las mesas de diálogo con las autoridades de la cabecera municipal de Textitlán, quienes analizan si el predio donado por un particular podrá ser usado para la reubicación de las familias desplazadas, aunque aún no ha sido avalado por la asamblea comunitaria.
«El otro problema es porque hay la intención de sancionar a quien les dio el predio para que las familias fueran reubicadas», explicó Romero, quien agregó que están en pláticas con las autoridades para que sea respetado este espacio gestionado por ellos y el ciudadano donante.
El secretario aseguró que los apoyos a las familias han sido facilitados, incluyendo materiales de construcción, apoyos alimentarios y algunos apoyos económicos. «Evidentemente siempre hay quienes pretenden politizar por encima de la necesidad de la gente en estas situaciones», insistió.
En caso de que sea respetada la donación, las familias estarán en condiciones de recibir mecanismos de apoyo institucional, como la construcción de viviendas, mismas que han sido facilitadas a otras familias en condiciones de desplazados en la Mixteca, aunque no precisó de qué caso se trataba.
Las familias de Río Santiago llevan más de cinco años desplazadas de su comunidad. En diciembre de 2020, hombres armados provenientes de la comunidad vecina de Santiago Xochiltepec irrumpieron en Río Santiago, abrieron fuego hacia el pueblo, obligando a los habitantes a abandonar sus casas para luego refugiarse en la cabecera municipal de Santiago Textitlán.
Además de las familias de Río Santiago, otros desplazados continúan pidiendo apoyo institucional, entre ellos los de Tierra Blanca Copala en Juxtlahuaca; Buenavista en Yosondúa; Guerrero Grande y Ndoyonoyuji en Atatlahuca, entre otros casos registrados en el estado.
