Jesús Silva Herzog Márquez, analista político, en colaboración con José Cárdenas, expresó que cayó el dictador, pero la dictadura sigue en pie. La captura de Maduro no tiene nada que ver con la restauración democrática. Se trata de una afirmación imperial que se deshace de una figura incómoda, de una amenaza a los que se quedan y de un aviso al resto del continente. El Presidente de los Estados Unidos tiene el poder y la voluntad de deshacerse de cualquier figura en el hemisferio. La ley interna, el derecho internacional, la soberanía de las naciones, la democracia le tienen sin cuidado. El autócrata solo quiere autócratas afines y democracias subordinadas. La ilegitimidad del gobierno de Maduro, el fraude electoral que lo mantuvo en el poder, la persecución a los disidentes no tiene nada que ver con la intervención militar del fin de semana.
