Marcelo Ebrard, secretario de Economía, presentó este domingo el Paquete Arancelario del Plan México, una medida diseñada para proteger alrededor de 350 mil empleos en sectores manufactureros clave. La iniciativa establece aranceles que van del 5% al 50% sobre productos provenientes de países con los que México no tiene tratado de libre comercio, buscando nivelar la competencia frente a importaciones a precios muy por debajo de los de referencia internacional.
El paquete impacta aproximadamente 17 ramas industriales, entre ellas textil, vestido, calzado, acero, automotriz, juguetes, plásticos y productos químicos. Según Ebrard, estas industrias han denunciado competencia desleal por productos asiáticos significativamente más baratos que amenazan la producción nacional. La medida cubre alrededor del 8% del comercio exterior de México y afecta más de mil fracciones arancelarias.
Estados industriales como Nuevo León, Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, Estado de México y Puebla serían los principales beneficiados, dado que concentran gran parte de la manufactura nacional en los sectores protegidos. El gobierno estima que, sin esta medida, para 2026 se podrían perder hasta 350 mil empleos en estas regiones.
Ebrard y la presidenta Claudia Sheinbaum insistieron en que el paquete no tiene un diseño geopolítico y no busca castigar a ningún país en específico, particularmente China. «Es una medida comercial, no política», enfatizó el secretario, quien mostró cifras de desbalance comercial donde México importa hasta diez veces más de lo que exporta a varios países asiáticos.
El Congreso aprobó la facultad al Ejecutivo para implementar estos aranceles como parte de la estrategia del Plan México, que busca fortalecer las cadenas de valor nacionales y promover el sello «Hecho en México». El gobierno proyecta que el impacto en precios al consumidor será limitado, mientras que la recaudación adicional se destinará a fortalecer la industria nacional y la competitividad manufacturera.
