La opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Nobel de la Paz, sufrió una fractura vertebral durante su salida clandestina de Venezuela la semana pasada, confirmó este lunes su portavoz Claudia Macero. La lesión se produjo mientras la trasladaban en un pequeño barco pesquero con mar agitada, según informó el diario noruego Aftenposten.
Leer mäs La odisea para rescate de Corina Machado: Armando Guzmán #Comunicación
La fractura fue diagnosticada en el hospital universitario Ullevål de Oslo, donde Machado arribó el jueves de madrugada, demasiado tarde para asistir a la ceremonia de entrega del galardón, que recibió su hija Ana Corina Sosa en su nombre. Desde su llegada a Noruega, la dirigente opositora manifestó en varias ocasiones su deseo de recibir atención médica, sin especificar las razones.
A pesar de la lesión, Machado, de 58 años, logró saltar una barrera para saludar a simpatizantes en la capital noruega durante su primera aparición pública en el país nórdico. La opositora abandonó Venezuela en condiciones que ha mantenido en misterio, a riesgo de ser declarada fugitiva en su país, donde vivía en la clandestinidad.
Según Bryan Stern, un excombatiente estadounidense fundador de una empresa especializada en extraer personas de zonas peligrosas, la salida fue posible gracias a una rocambolesca operación denominada «Dinamita Dorada». Stern reveló que Machado salió de Caracas disfrazada y con peluca, dirigiéndose a una playa del norte del país.
En la playa, la embarcación prevista para su escape –un viejo pesquero elegido para no levantar sospechas ni exponerse a bombardeos estadounidenses en el mar Caribe contra buques que, según Washington, transportan drogas– estaba averiado. Finalmente logró embarcar, pero el GPS no funcionaba. Entumecida de frío y empapada, pasó a otro barco donde se encontraba Bryan Stern.
A bordo de esa embarcación llegó a Curazao, desde donde tomó un avión privado que la llevó a Oslo. «Hubo momentos que sentí que había riesgo real para mi vida, y que fue un momento también muy espiritual porque, al final, simplemente sentí que estaba en las manos de Dios», declaró Machado el viernes en la capital noruega.
