Zinedine Zidane fue nombrado nuevo director técnico de la selección de Francia tras el Mundial de 2026, en lo que él mismo define como la realización de un sueño largamente esperado.
La Federación Francesa de Futbol confirmó este martes lo que desde hacía meses se daba por hecho: Zinedine Zidane es el nuevo entrenador de la selección nacional de Francia, un nombramiento que marca el punto más alto de su aún corta pero exitosa carrera en los banquillos. El exmediocampista asumirá el reto de relevar a Didier Deschamps, su viejo compañero en la generación dorada de los Bleus.
El anuncio se realizó en la sede de la FFF en París, donde más de un centenar de aficionados se congregaron para recibir al ídolo. Philippe Diallo, presidente del organismo, explicó que la candidatura de Zidane terminó imponiéndose frente a otras opciones y subrayó que se trata de una figura cuya relación con la selección francesa se ha ido construyendo durante décadas.
A sus 54 años, Zizou accede al puesto que esperó pacientemente desde que colgó los botines y después de conquistar prácticamente todo como jugador con Francia, incluido el título mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000. Su paso por los banquillos tampoco necesita demasiada presentación: con el Real Madrid encadenó una histórica racha de tres Champions League consecutivas entre 2016 y 2018, en su primera experiencia como técnico principal.
Diallo reveló que el acercamiento formal con Zidane se produjo en febrero de 2025, cuando la FFF comenzó a planear el cierre del ciclo de Deschamps. Desde entonces, el francés se mantuvo a la espera del momento adecuado, convencido de que dirigir a la selección era el único proyecto por el que estaba dispuesto a regresar al máximo nivel.
En su presentación, un Zidane visiblemente emocionado describió el cargo como la materialización de un sueño y aprovechó su primera intervención pública para enviar un mensaje de solidaridad a todas las personas, bomberos y al mundo agrícola que combaten los graves incendios que afectan distintas regiones del país, especialmente el departamento de Gironda. Con ese gesto buscó anclar su nueva etapa no solo al futbol, sino también a la realidad social francesa.
El entrenador llevaba sin equipo desde que terminó su segundo ciclo en el banquillo del Real Madrid, en 2021, y en ese periodo rechazó propuestas de diversos clubes mientras esperaba la oportunidad de tomar el mando de la selección. Él mismo ha reconocido que, durante cuatro o cinco años, las ofertas llegaron de manera constante, pero ninguna lo sedujo tanto como la posibilidad de dirigir a Francia.
Zidane recogerá el relevo de Deschamps, quien estuvo al frente del equipo nacional desde 2012 y cerró su etapa tras el Mundial de 2026, donde Francia finalizó en el cuarto lugar. Bajo el mando de Deschamps, los Bleus conquistaron el título mundial en 2018, disputaron la final de Qatar 2022 y también alcanzaron la final de la Eurocopa 2016, que perdieron en tiempo extra frente a Portugal.
Durante todos estos años, el nombre de Zidane había sobrevolado de manera recurrente cada vez que se ponía en duda la continuidad de Deschamps. En 2018 y, sobre todo, en 2022, se habló con fuerza de un relevo en el banquillo, pero la federación optó entonces por renovar al seleccionador campeón del mundo. Ahora, con el ciclo anterior concluido, Zidane finalmente tendrá la oportunidad de llevar su propia idea de juego al equipo que lo vio convertirse en leyenda.