La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el proceso contra el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, no responde a una persecución política, sino a un expediente penal que la Fiscalía General de la República (FGR) sostiene con múltiples elementos de prueba.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal subrayó que el caso está relacionado con presunto huachicol fiscal y operaciones ilícitas con combustibles, y no con diferencias partidistas o revanchas entre gobiernos.
Sheinbaum envió un mensaje directo a quienes han salido en defensa del exmandatario panista, entre ellos figuras del panismo que han calificado el proceso como «venganza política». Les pidió informarse y dar seguimiento puntual a los comunicados y la información difundida por la FGR sobre la acusación.
La jefa del Ejecutivo federal recalcó que, de acuerdo con la carpeta de investigación, Ruffo Appel es señalado de haber incurrido en graves delitos vinculados con el contrabando de combustible, fraude a la hacienda pública y manejo de combustible ilegal durante años. Recordó que, mientras no haya sentencia, se mantiene la presunción de inocencia, pero insistió en que las indagatorias han sido suficientes para que un juez otorgara orden de aprehensión y se abriera el proceso penal.
Frente a las voces que insisten en que se trata de una disputa política, Sheinbaum reiteró que el expediente está sustentado en hechos delictivos y en las pruebas presentadas por el Ministerio Público federal. Agregó que las investigaciones sobre el caso continúan y que corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad final del exgobernador.