Tras un inicio igualado, Argentina abrió el marcador en un córner: Messi centró al segundo palo y Mac Allister cabeceó a la red (1-0).
A pesar del buen inicio, Argentina no se apresuró a buscar el 2-0 y se conformó con defender la ventaja.
Breel Embolo y Dan Ndoye inquietaban con sus desmarques; el primero se plantó solo ante Dibu Martínez, que volvió a salvar a su equipo. El portero del Aston Villa desvió el balón justo a tiempo.
La frustración creció en Suiza, que reclamó un arbitraje favorable a Argentina. Embolo, visiblemente irritado, vio la amarilla por una dura entrada a Leandro Paredes.
Tras el descanso Suiza salió con ímpetu y Ndoye estuvo cerca de igualar, pero Lisandro Martínez lo evitó con una gran acción. Aunque luego se señalara fuera de juego, el ex del Ajax ganó moral.
Poco después llegó el empate: Ricardo Rodríguez cedió a Embolo, quien controló con la izquierda y definió con la derecha al segundo palo: 1-1.
Cinco minutos después llegó la polémica: Paredes vio la amarilla por derribar a Embolo, pero el VAR demostró que el suizo se había tirado antes del contacto.
Paredes se libró de la amarilla, pero Embolo recibió otra por simulación y, al sumarse a la que ya tenía, fue expulsado.
El golpe anímico hizo que Suiza renunciara al ataque y buscara la prórroga. El seleccionador, Murat Yakin, reforzó la defensa con Silvan Widmer y Miro Muheim en lugar de Djibril Sow y Fabian Rieder.
Argentina no mostró peligro y ni Messi lo cambió. En el descuento, La Albiceleste insistió: cabezazo alto de Mac Allister, disparo desviado de Messi y gran media vuelta de Lisandro Martínez que atajó Kobel.
En la primera parte de la prórroga, Thiago Almada fue un dolor de cabeza para la defensa suiza; su disparo, tras golpear el poste, se marchó fuera.
Pese a la presión, Suiza resistió hasta que Álvarez, con un disparo magistral desde fuera del área, marcó el 2-1 y evitó la prórroga.