La visita del rey de España a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum marca un precedente en la relación bilateral después de la tensa relación que se mantuvo con ese país tras la llegada de la 4T al poder. Sin embargo, mantiene al tema de la Conquista como un elefante en la sala.
Ambos líderes habían mantenido distancia después de que la mandataria decidiera no invitar al monarca español a su toma de posesión en 2024 e incluso Pedro Sánchez calificó a esta decisión de “inaceptable”.
Sin embargo, el origen de este descontento data de años atrás, cuando en 2019 Andrés Manuel López Obrador exigió a la Corona española que ofreciera disculpas por los abusos cometidos durante la Conquista.
En respuesta, el gobierno español rechazó las expresiones de López Obrador y se negó a pedir disculpas a los pueblos originarios.
«La llegada, hace 500 años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas», publicó en un comunicado.
Durante los siguientes años de su sexenio, López Obrador insistió en su petición, pero la postura de España no cambió, hasta hace unos meses.
En marzo de este año, el rey de España afirmó en su visita a una exposición en Madrid que durante la Conquista hubo “mucho abuso” y “controversias morales y éticas”.
Después, Sheinbaum anunció de manera inesperada un viaje a Barcelona para el encuentro de Pedro Sánchez de presidentes de gobiernos progresistas. En esa ocasión no se reunió con el monarca, pero fue un precedente porque la mandataria ha hecho contados viajes al extranjero y entre estos se encuentra el de España.
