Gerardo Mérida Sánchez, general de división retirado y exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, compareció este lunes 1 de junio ante la jueza federal Katherine Polk Failla, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, quien subrayó que la evidencia en su contra es «abundante» y fijó una nueva audiencia para el 4 de agosto de 2026. Mérida es el primero de 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa acusados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en comparecer ante esa corte.
El exfuncionario enfrenta cargos de conspiración para importación de narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armas, cargos que en conjunto contemplan una pena máxima de cadena perpetua. Ante la jueza Sarah Netburn se declaró no culpable el pasado 15 de mayo, cuando fue presentado por primera vez tras entregarse voluntariamente a autoridades estadounidenses en Arizona el 11 de ese mismo mes.
Según la acusación del DOJ, Mérida Sánchez habría recibido sobornos de hasta 100 mil dólares mensuales de la fracción del Cártel de Sinaloa conocida como «Los Chapitos», identificados como Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López, a cambio de información sobre operativos contra narcolaboratorios durante 2023 y 2024.
El caso forma parte del expediente conocido como trama Rocha Moya, en el que también figuran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador morenista Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, entre otros, acusados de conspirar con «Los Chapitos» para importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos a cambio de apoyo electoral y millonarios sobornos.
