El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió en defensa de las pausas de hidratación implementadas durante el Mundial de Fútbol 2026, asegurando que la medida fue adoptada exclusivamente por razones deportivas y que aplica de manera equitativa para todos los equipos participantes.
En declaraciones ofrecidas a los medios, Infantino explicó que la decisión de incorporar estos recesos obligatorios responde directamente a las altas temperaturas que se han registrado en las distintas sedes del torneo, ubicadas en Estados Unidos, Canadá y México.
«El motivo por el que hay estas pausas es claramente el calor», afirmó el dirigente máximo del fútbol mundial, quien subrayó que la FIFA tiene la obligación de garantizar condiciones iguales para todos los competidores, sin que ningún equipo obtenga ventaja competitiva sobre otro.
Ante las críticas de quienes cuestionan posibles intereses comerciales detrás de las pausas, Infantino fue contundente al descartar cualquier beneficio económico para el organismo rector del fútbol: «La FIFA no gana absolutamente nada con esto… es una cuestión puramente deportiva», declaró.
Las interrupciones tienen una duración estándar de tres minutos por partido, aunque en determinadas circunstancias pueden extenderse hasta medio minuto adicional, dependiendo de las condiciones climáticas presentes en cada sede.