La presidenta Claudia Sheinbaum descartó este lunes que el gobierno federal haya entregado un bono de 800 millones de pesos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) como parte de un acuerdo para que la organización magisterial levantara el plantón que sostuvo durante varias semanas en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
En su conferencia mañanera, la mandataria aclaró que dichos recursos no constituyen un pago al sindicato ni una transferencia directa a la organización, sino que se destinarán al fortalecimiento del sistema educativo en Oaxaca, traducidos en plazas docentes adicionales, mejoras a los planteles escolares y atención al rezago educativo en la entidad.
En el mismo sentido se pronunció el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, quien rechazó que se tratara de un «soborno» para retirar la protesta. El funcionario explicó que los 800 millones de pesos forman parte de recursos presupuestales que la SEP destina cada año para combatir el rezago educativo en estados con mayor necesidad, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, mediante la creación de plazas, recategorizaciones, contrataciones, basificaciones y compactación de horas docentes.
«Nunca se les ofreció este dinero para que se fueran de la ciudad. Es una negociación que se tiene a partir de las necesidades del servicio que hay en los estados. Y no solo se hace con Oaxaca, se hace con todas las representaciones oficiales del sindicato», señaló Delgado.
El titular de la SEP subrayó que los recursos no pasan por las manos de la CNTE ni del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), sino que se canalizan directamente a las escuelas públicas a través del presupuesto federal. «La Coordinadora no eroga absolutamente un peso. Todo se hace con presupuesto de la Secretaría de Educación», precisó.
De acuerdo con información de medios, la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca acordó con las autoridades —en una minuta firmada el 17 de junio por Delgado, el gobernador Salomón Jara y el titular de Educación en Oaxaca, Emilio Montero— la entrega de un recurso equivalente al del ciclo escolar anterior, que fue también de 800 millones de pesos. Tras ese acuerdo, los maestros oaxaqueños comenzaron a levantar sus tiendas del plantón en el Centro Histórico capitalino.
Delgado indicó que este esquema de asignación de recursos no es nuevo y se ha aplicado durante los últimos tres años consecutivos. Aclaró que el dinero sale del presupuesto de la SEP y se asigna con base en diagnósticos educativos que identifican dónde faltan maestros, aulas y horas de clase. Además del acuerdo con Oaxaca, el gobierno federal también realizó mesas de diálogo con representaciones magisteriales de Chiapas y Zacatecas.
Paralelamente al conflicto por los 800 millones, el gobierno federal acordó con la Sección 22 asumir el costo del suministro de energía eléctrica para más de 11 mil 630 escuelas de educación básica en el estado, así como proveer uniformes escolares a más de 840 mil alumnos oaxaqueños.
Con estos acuerdos, los maestros de la Sección 22 pusieron fin al paro indefinido de labores que habían iniciado el pasado 15 de mayo y comenzaron a retornar a las aulas.