Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, afirmó desconocer si existe una ficha roja de Interpol contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para su detención en territorio mexicano. El funcionario precisó que lo único que tiene confirmado es una orden de detención con fines de extradición emitida por autoridades de Estados Unidos, específicamente por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que acusa a Rocha Moya de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Harfuch explicó que una ficha roja de Interpol no equivale a una orden de aprehensión internacional: se trata de una notificación dirigida a los países miembros para localizar y detener provisionalmente a una persona en espera de extradición. En caso de existir, el proceso requeriría primero una notificación a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y posteriormente a la Fiscalía General de la República (FGR), para determinar si procede la detención.
La presidenta Claudia Sheinbaum había confirmado el 21 de mayo que sí existen fichas rojas activas de Interpol contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, derivadas de órdenes de aprehensión del gobierno estadounidense. Sheinbaum aclaró que dichas alertas implicarían su detención únicamente si abandonan México, y que el gobierno federal no tiene obligación legal de mantener vigilancia especial sobre los señalados mientras permanezcan en el país.
Sobre el paradero de Rocha Moya, Harfuch señaló que el exgobernador permanece en Sinaloa, sin escolta federal, y que la seguridad a su cargo corre a cuenta de la policía estatal. Por su parte, la FGR indicó que iniciará una investigación y que la extradición solo procedería si se determina que las pruebas presentadas por Estados Unidos son suficientes.