Maestro Alfonso Zárate, los usos del poder, en colaboración con José Cárdenas, aseguró que el verdadero pacto entre poder político y crimen organizado no se rompió en 2018, sino que, por el contrario, se fortaleció durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Zárate afirmó que la estrategia de “abrazos, no balazos” representó una decisión deliberada de bajar la presión contra los grupos criminales, lo que permitió su expansión territorial y política. El sociólogo señaló que Morena habría sido beneficiado electoralmente por organizaciones criminales en estados como Sinaloa, particularmente en la elección de Rubén Rocha Moya. Zárate sostuvo que el crimen organizado ya no sólo controla municipios, sino estados completos, y acusó al gobierno federal de blindar políticamente a personajes señalados por Estados Unidos, entre ellos Rocha Moya, Adán Augusto López Hernández y funcionarios vinculados con La Barredora. También advirtió que la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta una disyuntiva compleja entre responder a las presiones de Washington o mantener lealtad al grupo político que la llevó al poder. Para el analista, el desafío actual rebasa al gabinete de seguridad y requiere una estrategia integral del Estado mexicano.
«Evidencias contra Rocha Moya son contundentes»: Alfonso Zárate #Colaboración
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