El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió este lunes que una agresión militar de Estados Unidos contra la isla provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables. El mandatario publicó su advertencia en la red social X, asegurando que incluso la amenaza, antes de materializarse, ya constituye un crimen internacional. Las declaraciones se dan en el contexto de una creciente tensión bilateral entre Washington y La Habana.
El detonante fue una publicación del portal estadounidense Axios, que citó inteligencia clasificada según la cual Cuba habría adquirido más de 300 drones militares de Rusia e Irán desde 2023. De acuerdo con esa información, funcionarios cubanos habrían discutido escenarios de uso de esas aeronaves contra la Base Naval de Guantánamo, buques militares estadounidenses e incluso objetivos cercanos a Key West, Florida, a tan solo 150 kilómetros de territorio estadounidense.
Díaz-Canel afirmó que su país no representa ninguna amenaza ni tiene planes ofensivos contra ninguna nación, y reivindicó el derecho absoluto y legítimo de Cuba a defenderse de una arremetida bélica. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla ya había utilizado la expresión «baño de sangre» desde el 8 de mayo, y la Cancillería cubana también reiteró que, de ser atacada, la isla ejercerá su derecho a la legítima defensa.
El gobierno cubano acusa a Washington de preparar el terreno político para una intervención militar y ha declarado 2026 como «Año de Preparación para la Defensa», realizando ejercicios militares civiles semanales. Por su parte, Estados Unidos ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba desde enero de 2026 y considera a la isla una «amenaza inusual y extraordinaria» para su seguridad nacional, lo que ha llevado la tensión entre ambos países a su punto más crítico en años.
