La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, cuenta con seguridad del Gabinete federal tras haber solicitado protección al gobierno federal. Sheinbaum indicó que la medida responde a «la condición que estableció el propio Gabinete» y descartó encontrarse en un dilema por las acusaciones que pesan sobre el mandatario sinaloense.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente a Rocha Moya el 29 de abril por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. Los cargos incluyen conspiración para importar narcóticos y posesión de armamento, así como haber recibido pagos mensuales de Los Chapitos a cambio de protección e información sobre operativos policiales. Junto a él, fueron acusados nueve funcionarios sinaloenses.
Ante la solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por Washington, Sheinbaum exigió pruebas «consistentes» y defendió la soberanía nacional, acusando a las autoridades estadounidenses de violar la confidencialidad del proceso. La Fiscalía General de la República (FGR) también señaló que Estados Unidos no ha aportado elementos suficientes para avanzar en el caso.
Rocha Moya solicitó licencia temporal como gobernador, lo que supone la pérdida de su fuero constitucional y abre la puerta a eventuales acciones legales en su contra. Especialistas en seguridad advierten que, de ser extraditado y hallado culpable, el exmandatario sinaloense enfrentaría una pena mínima de 40 años de prisión y hasta cadena perpetua, de acuerdo con la legislación estadounidense.