Claudia Sheinbaum descartó que el citatorio de la Fiscalía General de la República (FGR) a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, tenga un carácter político. Durante su conferencia mañanera, la mandataria federal aseguró que supuestamente se trata de diligencias ordinarias de investigación y que no existen imputaciones formales contra la funcionaria estatal.
Campos fue citada por la FGR para declarar como testigo en el marco de la investigación por la muerte de agentes de la CIA en un operativo en la sierra de Chihuahua. La gobernadora se presentó en las instalaciones de la fiscalía en la Ciudad de México acompañada de su abogado, Roberto Gil Zuarth, quien presentó un escrito impugnando la legalidad del citatorio y argumentando que la FGR carece de competencia para actuar contra la gobernadora mientras esta mantenga su investidura constitucional.
Maru Campos acusó persecución política y advirtió que las autoridades utilizan la figura de testigo como pretexto para intentar convertirla en imputada. Sheinbaum rechazó esa versión y señaló que la Fiscalía tiene la obligación de ofrecer una explicación sobre el alcance de sus diligencias.
La presidenta vinculó el caso de Campos con el del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y subrayó que en ambos asuntos el gobierno federal debe garantizar la soberanía nacional y el principio de no injerencia. «No somos piñata de nadie», afirmó Sheinbaum al referirse a la postura de México frente a posibles presiones externas.