El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este jueves que el bloqueo naval impuesto por Washington a los puertos iraníes se está extendiendo a nivel mundial, y advirtió que la medida se mantendrá «el tiempo que sea necesario» para presionar a Teherán a alcanzar un acuerdo de paz. La operación, que entró en vigor el lunes tras el fracaso de las conversaciones en Pakistán, impide el paso de cualquier embarcación hacia o desde puertos de Irán en el estrecho de Ormuz.
Durante una rueda de prensa en el Pentágono, Hegseth calificó el bloqueo como «la opción más diplomática» para ejercer presión sobre la República Islámica, y advirtió que si Irán no accede a negociar, enfrentará «bombas cayendo sobre su infraestructura, su sistema eléctrico y energético». El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, precisó que la medida aplica a todos los buques sin importar su nacionalidad, y que las embarcaciones que intenten romperlo serán interceptadas por la fuerza.
Hegseth destacó que la Marina estadounidense emplea menos del 10% de su poder naval total para hacer cumplir el bloqueo, mientras que la flota iraní ha sido destruida en su totalidad. Hasta el momento, al menos 13 embarcaciones dieron media vuelta ante la presencia de fuerzas de EU en el Golfo de Omán, donde se desarrolla la operación. El Comando Central confirmó que ningún buque logró atravesar el bloqueo durante sus primeras 48 horas.
El secretario de Defensa aseguró que el ejército de Estados Unidos «debería ganar el Premio Nobel de la Paz» por sus acciones en la región, en medio de un frágil cese al fuego con Irán. El presidente Donald Trump ha indicado que la guerra «está a punto de terminarse» y que habrá nuevas negociaciones con Teherán, luego de que la primera ronda en Islamabad concluyera sin acuerdo tras la negativa iraní de comprometerse a no desarrollar armas nucleares.