El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que las negociaciones con Irán se llevan a cabo con un político iraní «respetado», cuya identidad se negó a revelar, y precisó que no se trata del nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, abatido al inicio de la ofensiva militar. En declaraciones a la prensa desde el aeropuerto de Palm Beach, Florida, Trump señaló que en los contactos han participado sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, y que ese mismo lunes habría más llamadas telefónicas, con miras a una reunión presencial «muy pronto».
El mandatario aseguró que existen «puntos importantes de acuerdo» con Irán y que las conversaciones han sido «perfectas» hasta el momento. «Hemos tenido conversaciones muy, muy intensas. Veremos a dónde nos llevan», dijo Trump, quien también anunció que ordenó posponer cinco días los ataques contra la infraestructura energética iraní para dar margen a las negociaciones, condicionando cualquier acuerdo a que Irán renuncie a desarrollar armas nucleares: «No queremos ver ninguna bomba nuclear», subrayó.
Al ser preguntado sobre el modelo que sigue para esta negociación, Trump evocó el caso venezolano: «Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy (Rodríguez) en Venezuela». Tras la operación militar que en enero culminaron con la captura del expresidente Nicolás Maduro, Trump impulsó a la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez como figura de transición, y ha elogiado reiteradamente su cooperación con Washington. El mandatario dijo buscar para Irán «a alguien que traiga armonía y paz».
Sin embargo, Teherán rechazó de plano la versión de Trump. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, citó a fuentes de seguridad para desmentir cualquier diálogo en curso y advirtió que el estrecho de Ormuz no volverá a su situación anterior al conflicto. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbás Araqchi, afirmó por su parte que Irán no ve «ninguna razón» para negociar con Estados Unidos, dejando en evidencia la profunda contradicción entre los relatos de ambas partes.
