El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la licencia general 51, que autoriza a empresas estadounidenses a comprar, transportar y revender oro de origen venezolano, incluso en operaciones que involucren al gobierno de Venezuela o a la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven). El anuncio se produce un día después de la visita a Caracas del secretario del Interior, Doug Burgum, quien se reunió con la presidenta interina Delcy Rodríguez y habría ayudado a gestionar un contrato relativo al oro venezolano.
La licencia también abarca servicios logísticos, seguros y transporte vinculados al comercio de ese metal. El documento establece que los contratos derivados de estas operaciones deberán regirse por las leyes de Estados Unidos y que cualquier disputa legal deberá resolverse en tribunales estadounidenses. Los pagos a entidades venezolanas sancionadas por Washington no se efectuarán directamente, sino a través de un fondo controlado por el Departamento del Tesoro.
En paralelo, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, el chavista Jorge Rodríguez, hermano de Delcy, informó que la Ley de Minas está en revisión para reformarse de forma urgente y abrir el sector a la inversión extranjera, tal como ya ocurrió con la Ley de Hidrocarburos y el sector petrolero.
El jueves también se anunció el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela, rotas desde inicios de 2019, cuando Washington reconoció a Juan Guaidó como presidente interino y el gobierno de Nicolás Maduro —capturado hace dos meses en un operativo estadounidense— rompió vínculos con Washington. El acercamiento se enmarca en una estrategia del presidente Donald Trump orientada a reducir los precios de los energéticos en Estados Unidos.