El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) recibió la instrucción de suspender, en gran medida, las detenciones de vehículos hasta nuevo aviso. La medida fue reportada por medios estadounidenses y representa un cambio significativo en las tácticas operativas de la agencia federal.
De acuerdo con la información difundida, los agentes del ICE solo podrán llevar a cabo una parada vehicular cuando cuenten con una orden penal específica en contra de una persona determinada, y únicamente en coordinación con agencias aliadas. Fuera de ese supuesto, las detenciones de vehículos quedan suspendidas hasta que se emitan nuevas directrices.
La decisión llega en el contexto de la muerte de dos migrantes a manos de agentes del ICE en el transcurso de los últimos días. El primero es Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano, quien falleció el 7 de julio en Houston, Texas, luego de recibir disparos de un agente migratorio durante un operativo de detección. El segundo caso es el de Johan Sebastián Durán Guerrero, migrante colombiano, quien murió el 13 de julio en Biddeford, Maine, igualmente tras ser baleado por un agente del ICE en el marco de otro operativo.
Ambos incidentes generaron una fuerte reacción diplomática por parte del gobierno mexicano. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que ha entablado demandas formales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y ante fiscalías estatales, denunciando que 17 ciudadanos mexicanos han perdido la vida en operativos del ICE o bajo custodia de la agencia desde el inicio de la actual administración estadounidense.
Las autoridades mexicanas han calificado las muertes como hechos graves que requieren investigación y sanciones penales, y han anunciado acciones paralelas en el ámbito civil e internacional para exigir justicia y garantizar la protección de los connacionales en territorio estadounidense.