El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este lunes que la operación militar ordenada por el presidente Donald Trump contra Irán no se convertirá en un conflicto sin fin, y reconoció que el régimen iraní ha cambiado. En conferencia de prensa conjunta con el presidente del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, Hegseth presentó los objetivos de la denominada operación Furia Épica, iniciada el pasado sábado y que resultó en la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.
Hegseth describió la operación como «la más letal, más compleja y más precisa de la historia» y rechazó cualquier comparación con la intervención en Irak. «Esto no es Irak. Esto no es interminable», declaró el jefe del Pentágono, quien subrayó que la misión tiene objetivos claros y acotados: destruir la amenaza de misiles iraníes, desmantelar su armada e impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
Sobre el cambio de régimen, Hegseth señaló: «Esta no es una guerra de cambio de régimen, pero con seguridad el régimen ha cambiado y el mundo es mejor por eso.» Agregó que a medida que avanza el conflicto, las capacidades de Estados Unidos «se fortalecen» mientras las de Irán «se debilitan», y que Washington marcó los términos de la guerra «de principio a fin». Precisó que no hay tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán, aunque dejó abierta esa posibilidad.
El funcionario también rechazó que el objetivo sea instalar una democracia en el país persa: «Nada de estúpidas reglas de enfrentamiento, nada de atolladeros de construcción nacional, nada de guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar», enfatizó. Estados Unidos confirmó este lunes la muerte de un cuarto militar durante los ataques iniciales de la operación. Hegseth llamó a los ciudadanos iraníes a aprovechar el momento para tomar el control de su país.