El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció públicamente el respaldo de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum frente a la creciente presión de Estados Unidos, al denunciar que el gobierno de Donald Trump busca “asfixiar completamente” a la isla mediante la prohibición del suministro de petróleo y la amenaza de sanciones a países que mantengan relaciones energéticas con La Habana. Durante una inusual comparecencia ante medios oficiales y algunos corresponsales extranjeros, el mandatario cubano aseguró que su gobierno documenta desde el 1 de febrero las expresiones de solidaridad internacional y sostuvo que el cerco energético ya ha provocado una emergencia nacional que obligará a aplicar medidas extraordinarias de ahorro y reorganización económica.
Díaz-Canel afirmó que “Cuba no está sola” y enumeró apoyos provenientes de Morena, Rusia, China, Venezuela, Sudáfrica y diversos actores políticos internacionales, al tiempo que reconoció que la falta de crudo desde diciembre tendrá consecuencias severas para la población y los servicios públicos; en paralelo, Sheinbaum defendió el envío de ayuda humanitaria a la isla y señaló que México revisa el tema del suministro petrolero en medio de las advertencias de Washington.