La ciudad de Cuernavaca amaneció este lunes con transporte público prácticamente paralizado y escuelas de educación básica cerradas como consecuencia del clima de temor generado tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. La Asociación de Checadores confirmó que el servicio de transporte no se suspendió por completo, pero la operatividad fue mínima: el horario habitual de salida, fijado a las 05:00 horas, se poster gó hasta las 07:00 horas por las condiciones de inseguridad. Los padres de familia optaron por mantener a sus hijos en casa antes de que la Secretaría de Educación de Morelos emitiera, hasta las 22:20 horas del domingo, un aviso oficial indicando la continuación de clases con normalidad en el estado.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos, Miguel Ángel Urrutia Lozano, desmintió la noche del domingo la existencia de un toque de queda en la entidad, rumor que se difundió masivamente en redes sociales a través de un audio atribuido a un supuesto integrante del CJNG. Pese al desmentido oficial, el miedo ganó la batalla y este lunes las calles y avenidas de Cuernavaca lucieron vacías. También se reportó que la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) tomó la decisión de migrar a clases virtuales ante la situación.
La violencia registrada en Morelos tras el operativo militar dejó un saldo de cuatro tiendas Oxxo y dos automóviles incendiados, además de un Banco del Bienestar baleado, hechos por los que fueron detenidos dos hombres, de acuerdo con el propio secretario Urrutia Lozano en conferencia de prensa. El funcionario dio a conocer estos datos al tiempo que descartó formalmente cualquier restricción de circulación y reiteró que las autoridades estatales trabajan para restablecer la normalidad en el territorio.
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, canceló su conferencia semanal, aunque mantuvo agenda pública al acudir al municipio indígena de Coatetelco para encabezar los honores a la Bandera junto con los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial. La jornada dejó en evidencia el impacto del golpe al CJNG sobre la vida cotidiana de la población civil en Morelos: escuelas sin alumnos, comercios cerrados y calles desiertas reflejaron el estado de zozobra que siguió a la caída del principal capo del cartel.