Fausto Pretelin, internacionalista, en colaboración con José Cárdenas, explicó que Donald Trump está desviando la atención del escándalo Epstein hacia Bill Clinton, usándolo como cortina de humo para contentar a su base evangélica y ultraconservadora, que convenientemente olvida el propio historial de Trump. Pero los demócratas tienen evidencia poderosa de los vínculos de Trump con Epstein, lo que lo tiene contra las cuerdas. Como estratega, Trump está respondiendo con una «guerra híbrida» en el Caribe, que realmente va dirigida a Cuba y a China, buscando restablecer la influencia de la Doctrina Monroe. Todo esto sucede mientras América Latina se inclina fuertemente a la derecha, lo que, sumado al fracaso de la actual política exterior de México, nos deja con una gran interrogante.