El ejército de Estados Unidos ejecutó un operativo que concluyó con la muerte de catorce personas al atacar cuatro embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Pacífico Oriental.
Las autoridades estadounidenses confirmaron que las acciones militares se llevaron a cabo contra lo que identificaron como narcolanchas que operaban en aguas internacionales.
El Secretario de Defensa Pete Hegseth respaldó la operación, enfatizando el compromiso de su gobierno con la lucha contra el narcotráfico en la región. Los cuatro botes fueron interceptados durante patrullajes de rutina realizados por fuerzas navales estadounidenses, que habían recibido reportes de inteligencia sobre actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes en esa zona del océano.
Tras el enfrentamiento, catorce ocupantes de las embarcaciones perdieron la vida, mientras que un número reducido de sobrevivientes fue detenido por las autoridades militares. El Comando Sur de Estados Unidos informó que las embarcaciones transportaban cargamentos significativos de cocaína destinados a mercados norteamericanos, lo que motivó la respuesta contundente. El portavoz militar declaró que la operación se realizó dentro del marco legal establecido para combatir el narcoterrorismo y proteger la seguridad nacional. Esta acción militar representa una escalada en las estrategias de intercepción directa contra el tráfico de drogas marítimo, una modalidad que ha experimentado un incremento notable en los últimos años en el Pacífico.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que continuarán intensificando sus operaciones contra organizaciones criminales que utilizan rutas marítimas para el transporte de sustancias ilícitas. El incidente ha generado reacciones diversas en organismos internacionales, aunque hasta el momento no se han pronunciado sobre la legalidad del operativo. Los cuerpos de las víctimas fatales están siendo procesados para su identificación, mientras que los detenidos serán procesados bajo leyes federales estadounidenses relacionadas con tráfico de drogas. El Pentágono aseguró que se mantendrá vigilancia permanente en la zona para prevenir futuras actividades de narcotraficantes. Esta estrategia forma parte de la denominada guerra contra el narco que el gobierno estadounidense ha reforzado en su política exterior hemisférica.
