<p><strong>Washington D.C., 10 de octubre de 2025</strong> – La Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca confirmó el inicio de despidos masivos de empleados federales en Estados Unidos, en un movimiento que busca intensificar la presión sobre legisladores demócratas durante el décimo día del cierre de gobierno que afecta al país.</p>
<h3>¿Qué está ocurriendo?</h3>
<p>La administración ha implementado planes de reducción de personal federal, conocidos como RIF (Reduction in Force), que afectan de manera sustancial a trabajadores del gobierno. Esta medida representa un cambio radical respecto a cierres gubernamentales anteriores, donde los empleados eran suspendidos temporalmente pero posteriormente reincorporados a sus puestos.</p>
<h3>¿Quiénes son los actores principales?</h3>
<p>Russ Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, anunció en redes sociales que «los RIF han comenzado». La Casa Blanca, bajo la dirección del presidente Trump, anticipó esta estrategia agresiva de despidos antes del inicio del cierre gubernamental el 1 de octubre, solicitando a todas las agencias federales que presentaran sus planes de reducción de personal.</p>
<p>Los legisladores demócratas y republicanos en el Congreso mantienen posturas encontradas. Mientras el líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur, busca separar a demócratas centristas para votar a favor de un proyecto de ley provisional, los demócratas se niegan firmemente, exigiendo la extensión de prestaciones sanitarias.</p>
<h3>¿Cómo y por qué se implementan estos despidos?</h3>
<p>La reducción de personal se aplica a programas federales cuyos fondos caducarían durante el cierre gubernamental y que, según la Casa Blanca, «no son coherentes con las prioridades del presidente». Un portavoz de la oficina de presupuesto calificó las reducciones como «sustanciales», aunque no proporcionó cifras específicas inmediatas.</p>
<p>Trump declaró esta semana que en «cuatro o cinco días» podría informar sobre el número exacto de empleos federales eliminados, advirtiendo que «la pérdida será considerable, y muchos de esos empleos no se recuperarán jamás».</p>
<h3>Impacto político y social</h3>
<p>Los demócratas han cuestionado la legalidad de estos despidos, argumentando que van mucho más allá de lo que tradicionalmente ocurre durante un cierre gubernamental. La estrategia de la Casa Blanca busca ejercer máxima presión sobre el Congreso para aprobar medidas presupuestarias.</p>
<p>Durante el décimo día del cierre, los pasillos del Capitolio permanecieron en silencio, con la Cámara de Representantes y el Senado fuera de Washington. Ambos bandos se preparan para una batalla prolongada, sin indicios de que los líderes demócratas y republicanos estén considerando una solución al impasse.</p>
<h3>Postura de ambas partes</h3>
<p><strong>Posición republicana:</strong> John Thune instó a los demócratas a «tener coraje» y aprobar el proyecto de ley provisional para reabrir el gobierno, argumentando que la reducción del tamaño del gobierno federal es necesaria y está alineada con las prioridades presidenciales.</p>
<p><strong>Posición demócrata:</strong> Los legisladores demócratas mantienen su compromiso firme de extender las prestaciones sanitarias y han señalado que los despidos podrían ser ilegales, resistiendo la presión de la Casa Blanca.</p>
<p>La situación continúa en desarrollo mientras miles de empleados federales enfrentan la incertidumbre laboral en medio de una crisis política sin precedentes recientes.</p>