Miles de personas rindieron homenaje este sábado al «rey» de la moda, Giorgio Armani, cuyo cuerpo fue velado en el Armani Teatro de Milán tras su fallecimiento el jueves, a los 91 años.
Largas colas se formaron desde primeras horas del día para pasar ante el féretro de madera clara del legendario diseñador en el Teatro, la sede del grupo Armani.
«Era un hombre increíble, dejó una gran huella. Era un ejemplo, severo, a veces duro, pero muy humano», dijo emocionada, Silvia Albonetti, una vendedora en Emporio Armani, una de las marcas del diseñador.
Los asistentes depositaron grandes coronas de rosas blancas a la entrada de la sala donde fue colocado el féretro, junto a libros de condolencias.
Donatella Versace, otro ícono de la moda italiana, y el presidente de Ferrari, John Elkann, acudieron también para despedir al modisto.
La capilla ardiente estará abierta el sábado y domingo, desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde (7H00 GMT a 16H00 GMT) en el Teatro, una antigua fábrica de chocolate Nestlé convertida en sede del grupo Armani.
Minimalista y elegante, el edificio -donde exhibía sus creaciones- es uno de los lugares más emblemáticos de Milán, «la capital del estilo».
