- Detonar cohetes o pirotecnia.
- Encender cohetes o pirotecnia.
- Encender fogatas.
- Elevar aerostatos.
Esto está contemplado en el inciso VII del Artículo 28 de la norma local, la cual considera estas actividades como infracciones contra la seguridad ciudadana. Si bien las personas que son detenidas por la policía por ser responsables de estos hechos y llevados al Juzgado Cívico, la presentación no cuenta como un antecedente penal, ya que se trata únicamente de una falta cívica y no un delito.
¿De cuánto es la multa por tronar cohetes en la CDMX?
De acuerdo con la norma, se impondrá una multa de 21 a 30 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente, por lo que los infractores deberán pagar entre 2,376 pesos a 3,395 pesos por haber detonado estos artículos.
Si no se puede o no se quiere pagar la sanción económica, el Juez Cívico puede determinar que el señalado pase entre 25 a 36 horas de arresto en el Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social.
También está la opción de que el juzgador decida imponer un castigo de entre 12 a 18 horas de trabajo comunitario para quien se determine es responsable de haber detonado estos fuegos pirotécnicos.
A fin de que se cumpla con esto, en la capital se realizan diversos operativos de vigilancia por parte de agentes, quienes detienen a las personas que realizan esta acción.
¿Por qué es riesgoso usar fuegos artificiales?
De acuerdo con el gobierno de México, el uso sin supervisión de este tipo de objetos puede poner en entredicho la salud de las personas, sobre todo de los menores entre tres y cinco años de edad. Entre otros daños, las autoridades federales destacan los siguientes.
- Amputación de manos.
- Lesiones severas en dedos.
- Pérdida de ojos.
- Sordera.
Las consecuencias de una noche de juegos usando este tipo de dispositivos, alerta la Secretaría de Salud puede terminar con una visita al quirófano y heridas irreparables en membranas auditivas, retinas, manos y otras partes del cuerpo que son impactadas por estos proyectiles.
A esto se suman las quemaduras profundas que deben ser atendidas con procedimientos estéticos complicados o que implican varias semanas de recuperación, debido al riesgo que tienen de infectarse. Por si fuera poco, se puede hablar de problemas psicológicos que pueden afectar la vida de las víctimas, sobre todo cuando pasaron por la pérdida de alguna parte del cuerpo.
