Sobre esta presentación, que tiene lugar en la Sala Nezahualcóyotl, Ehnes expresa:
“Trabajar con Carlos Miguel siempre es un placer. Esta pieza es muy importante para nosotros, y nos entusiasma compartirla con el público mexicano, pues no se interpreta con frecuencia”.
El solista explica que el concierto se distingue por su estructura poco convencional y su riqueza expresiva:
“El primer movimiento está impregnado de una melancolía que se entrelaza con pasajes virtuosos; el segundo es enérgico y alegre; y el tercero, el más completo, combina belleza, dramatismo y culmina en un final triunfante”.
Respecto al equilibrio entre técnica y emoción que se necesitan para interpretar esta pieza, aclara: “El virtuosismo no es un simple adorno, sino parte esencial de la narrativa musical; la obra encuentra un balance natural entre ambas dimensiones”.
Aunque esta la obra de William Walton no goza de la popularidad de otros conciertos para violín, el intérprete confía en la respuesta del público mexicano:
“Es una de mis favoritas. La he interpretado en escenarios de todo el mundo, y siempre es un placer ver cómo las audiencias disfrutan descubrirla”.
Como dato adicional, comparte que el Concierto para violín de Walton fue compuesto para Jascha Heifetz, legendario violinista del siglo XX, reconocido por su profunda influencia en el repertorio para violín, y quien, en sus palabras ha sido una fuente constante de inspiración en su carrera:
“Ha consolidado el concierto para violín como un elemento fundamental en la programación orquestal y ha motivado a jóvenes violinistas a explorarlo”.
Por otra parte, desde su experiencia como profesor en la Jacobs School of Music de la Universidad de Indiana, observa que la pasión por la música permanece intacta en los jóvenes intérpretes, a quienes motiva a partir “de la posibilidad de compartir algo bello y significativo con el público y con las personas del mundo, en un momento donde los conflictos entre naciones ensombrecen el encuentro genuino con el otro”.
A quienes comienzan a descubrir la música clásica, el intérprete los anima a “escuchar mucho, encontrar la música que realmente les hable y confiar en sus gustos personales, pues son tan válidos como los de cualquier otra persona”.
James Ehnes es reconocido internacionalmente por su técnica precisa y sensibilidad artística, elementos con los que ha consolidado una carrera versátil y comprometida con la excelencia.
Como solista se ha presentado con prestigiosas orquestas como la Royal Concertgebouw Orchestra, la Orquesta Filarmónica de Londres, la Sinfónica de Boston, la Sinfónica de Chicago y la Orquesta de Cleveland. En 2024 fue nombrado artista residente de la Sinfónica de Melbourne.
Su extensa discografía abarca obras de Bach, Paganini y Sibelius, y ha sido galardonado con dos premios Grammy, tres premios Gramophone y doce premios Junos. En 2021, la revista Gramophone lo reconoció como «Artista del Año». Actualmente es miembro de la Orden de Canadá y profesor de violín en la Escuela de Música Jacobs de la Universidad de Indiana. Además, fundó el Cuarteto Ehnes y es director artístico de la Seattle Chamber Music Society.
