En un giro abrupto en la política comercial norteamericana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes el fin inmediato de todas las negociaciones comerciales con Canadá, en respuesta a la decisión de ese país de avanzar con un impuesto del 3% a los servicios digitales, dirigido a gigantes tecnológicos como Meta Platforms Inc.
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“Damos por terminadas TODAS las conversaciones comerciales con Canadá, con efecto inmediato”, escribió Trump en redes sociales, advirtiendo que impondrá un nuevo arancel en un plazo de siete días. La reacción se dio a pesar de que otros países del Grupo de los Siete (G-7) acordaron pausar impuestos similares, tras conversaciones con el gobierno estadounidense.
El índice bursátil canadiense y su moneda registraron caídas tras el anuncio. Aunque la oficina del primer ministro Mark Carney y el Ministerio de Finanzas canadiense no emitieron comentarios, el panorama económico y comercial entre ambos países se torna incierto.
El impuesto, que entrará en vigor este lunes, afecta a empresas cuyos ingresos digitales en Canadá superen los 20 millones de dólares canadienses anuales (aproximadamente 14.6 millones de dólares estadounidenses). Grupos empresariales en Canadá han manifestado su rechazo, advirtiendo impactos negativos para el sector y posibles represalias económicas de EE.UU.
Por su parte, 21 legisladores estadounidenses solicitaron este mes a Trump que actuara contra la medida canadiense, calculando que podría costar a las empresas estadounidenses hasta 2 mil millones de dólares. Trump, fiel a su línea de endurecimiento comercial, critica fuertemente las barreras fiscales extranjeras, a las que califica de injustas para los exportadores estadounidenses.