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¿Quién es Robert Prevost?

Publicado por
José Cárdenas

La Iglesia Católica eligió como Papa a Robert Francis Prevost, un cardenal nacido en Chicago con profundas raíces latinoamericanas y una destacada trayectoria pastoral y académica. Con 69 años, es el primer pontífice originario de Estados Unidos, marcando un giro histórico que refleja la creciente diversidad y globalización de la Iglesia.

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Prevost, ahora conocido como León XIV, fue elegido por los 133 cardenales electores reunidos en la Capilla Sixtina, tras cuatro rondas de votación. Su perfil de puente entre culturas y corrientes dentro de la Iglesia, así como su experiencia misionera en Perú, donde vivió por más de 40 años, fueron factores clave para alcanzar el consenso.

Nacido el 14 de septiembre de 1955, en una familia con raíces francesas, italianas y españolas, Prevost se unió a la Orden de San Agustín en 1973. Se formó en matemáticas, teología y derecho canónico en instituciones de EE. UU. y Roma. En 1985 fue enviado a Perú como misionero, donde desarrolló una intensa labor como párroco, docente, administrador y juez eclesiástico. En 2015, adquirió la nacionalidad peruana, sellando su vínculo con la región.

 

 

Su carrera ascendió al ser nombrado prior general de los agustinos (2001-2013) y posteriormente obispo de Chiclayo. En 2023, el Papa Francisco lo designó prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, puestos que lo consolidaron como figura influyente en la Curia Romana.

Prevost domina cuatro idiomas (inglés, español, italiano y francés), lo que le ha permitido liderar en contextos multiculturales. Su estilo es discreto, cercano y pastoral, y su lema episcopal “In illo uno unum” (“En aquel uno, uno”) refleja su visión de unidad en la diversidad.

A nivel personal, se le conoce por su gusto por la música clásica, la literatura espiritual y la cocina, pasiones que ha compartido con comunidades en su vida misionera. Durante su tiempo en Perú, fue especialmente apreciado por su trato humilde y su conexión con la gente común.

La elección de León XIV no solo marca el fin de una era tras el papado de Francisco, sino que abre una nueva etapa en la que la Iglesia busca consolidar un liderazgo cercano, inclusivo y global. Su figura simboliza la unión de continentes y la capacidad de tender puentes en un mundo eclesial marcado por la polarización.



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José Cárdenas