La cantante galesa Bonnie Tyler falleció este miércoles a los 75 años de edad en un hospital de la ciudad portuguesa de Faro, donde residía desde hace varios años. Su familia y equipo de trabajo confirmaron la noticia a través de sus cuentas oficiales en redes sociales, sin revelar detalles adicionales sobre las circunstancias del deceso.
De acuerdo con el comunicado, la artista fue ingresada en mayo pasado para someterse a una operación intestinal de emergencia, tras la cual fue mantenida en coma inducido mientras evolucionaba su tratamiento médico. La muerte, ocurrida de manera inesperada, fue consecuencia de la misma enfermedad por la que recibía atención hospitalaria.
Nacida el 8 de junio de 1951 en Skewen, Gales, con el nombre de Gaynor Hopkins, Tyler inició su carrera musical a mediados de los años 70. Su despegue profesional llegó en 1975, cuando fue descubierta por el cazatalentos Roger Bell, quien la llevó a firmar con RCA Records y adoptó el nombre artístico con el que el mundo la conocería.
Uno de los rasgos más característicos de la artista era su potente voz rasgada, resultado de una operación para extirpar nódulos en las cuerdas vocales, tras la cual no guardó el reposo necesario. Ese accidente vocal se convirtió con el tiempo en su sello distintivo y en uno de los elementos que la diferenciaron del resto de intérpretes de su generación.
Su primer éxito internacional llegó en 1977 con It’s a Heartache, pero fue en 1983 cuando alcanzó la consagración mundial gracias a Total Eclipse of the Heart, balaada producida por Jim Steinman que llegó al número uno en las listas de éxitos de Estados Unidos y Reino Unido. En 2026, ese tema superó los mil millones de reproducciones en Spotify. Un año después, en 1984, publicó Holding Out for a Hero, incluida en la banda sonora de la película Footloose, con la que amplió aún más su base de seguidores a nivel global.
A lo largo de su trayectoria, Tyler recibió tres nominaciones a los premios Grammy, representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión en 2013 y en 2023 fue reconocida con la distinción de Miembro del Imperio Británico (MBE). Deja un legado musical que abarca casi cinco décadas y una obra que continuá resonando entre varias generaciones de oyentes alrededor del mundo.
