Dueños y trabajadores de bares y restaurantes bloquearon este lunes Periférico Norte a la altura del entronque con Río San Joaquín, en Naucalpan, Estado de México, para exigir la reapertura de sus negocios, cerrados como consecuencia del Operativo Atarraya, puesto en marcha por el Gobierno del Estado de México el año pasado. Los manifestantes portaron lonas con la leyenda: «Cientos de familias siguen sin trabajo por operativos de la Fiscalía».
El Operativo Atarraya implicó la inspección de 3 mil 282 negocios por su posible uso en la comisión de ilícitos como homicidio, secuestro, delitos contra la salud y violencia de género. De ese total, 821 establecimientos fueron asegurados y un promedio de 233 fueron devueltos a sus propietarios, según el último reporte de la Secretaría de Seguridad del Estado de México.
Los afectados se congregaron bajo la consigna «Exigimos restaurantes y bares», reclamando que meses después del operativo sus negocios permanecen clausurados sin que las autoridades hayan resuelto su situación legal. La protesta generó afectaciones a la circulación vial en uno de los ejes más transitados del área metropolitana.
El bloqueo evidencia el descontento de propietarios y empleados del sector que aseguran haber sido afectados de manera injusta por los operativos de la Fiscalía estatal, y que exigen una respuesta concreta de las autoridades del Estado de México para recuperar sus fuentes de trabajo y reabrir sus establecimientos.
