Israel lanzó este lunes ataques contra instalaciones petroquímicas en Irán, incluyendo el complejo de Pars Sur, el mayor yacimiento de gas natural del país y uno de los más grandes del mundo, compartido con Qatar. Las autoridades iraníesas informaron que la situación está bajo control y que se evalúa el alcance de los daños, aunque precisaron que no se registraron víctimas mortales en esa instalación.
La Compañía Nacional de Industrias Petroquímicas de Irán confirmó que varios puntos auxiliares de la Zona Económica Especial de Energía de Pars, en Asaluyeh, fueron alcanzados por los bombardeos. Equipos de seguridad, bomberos y unidades de emergencia se desplegaron de inmediato y lograron controlar los incendios. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, confirmó que la fuerza aérea de su país atacó la mayor planta petroquímica iraní, dejando sus instalaciones fuera de servicio.
Además de Pars Sur, se registró un ataque a una segunda planta petroquímica en Marvdasht, en el sur de Irán, con daños menores. El sábado previo, otra planta en Mahshahr había sido atacada, dejando cinco muertos. Según Katz, los ataques a South Pars y Mahshahr han dejado fuera de operación instalaciones que representan 85% de las exportaciones petroquímicas iraníes.
El conflicto, desencadenado el 28 de febrero por un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha causado miles de muertos y sacudido la economía mundial. El estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio de la guerra, sigue sin reabrirse pese al ultimátátum del presidente Donald Trump, quien fijó el martes como plazo límite; Irán prometió represalias "más devastadoras" si los ataques continúan.
