Al menos 300 personas murieron en un nuevo derrumbe ocurrido en la zona minera de Rubaya, República Democrática del Congo, informó un líder de la sociedad civil local. El deslizamiento ocurrió el sábado debido a las lluvias torrenciales que cayeron sobre la explotación minera de Gakombe y afectó no sólo a mineros, sino a familias que viven en los alrededores.
El coordinador de la sociedad civil de Masisi, Telesphore Nitendike, dijo que las primeras estimaciones hablan de 300 víctimas mortales, principalmente entre las viviendas de los alrededores y también entre los mineros. «Más de 40 familias fueron arrastradas por estos deslizamientos de tierra. Es trágico lo ocurrido, sobre todo porque las labores de rescate no fueron organizadas por especialistas”.
Policías y rescatistas trabajan buscando sobrevivientes en esta mina de coltán, un mineral indispensable para la fabricación de dispositivos electrónicos. El portavoz policial Robert Kasongo dijo a la agencia que las fuertes lluvias desataron la tragedia, en una región donde recientemente también un desplazamiento de tierra había dejado otros 200 fallecidos.
