El expresidente de Estados Unidos Bill Clinton compareció este viernes ante un comité de la Cámara de Representantes que investiga sus vínculos con el financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, convirtiéndose en el primer expresidente estadounidense en testificar ante el Congreso en un caso de esta naturaleza. La sesión se realizó a puerta cerrada en Chappaqua, Nueva York.
En su declaración inicial, Clinton aseguró que desconocía por completo los crímenes de Epstein y que durante sus interacciones con él nunca observó señal alguna de lo que ocurría. «No vi nada y no hice nada malo», escribió en una carta publicada en redes sociales antes de ingresar al recinto legislativo, añadiendo que su relación con Epstein fue breve y terminó años antes de que sus delitos salieran a la luz.
Clinton anticipó que respondería con frecuencia que no recuerda ciertos detalles, dado el tiempo transcurrido, y advirtió que eso podría ser «insatisfactorio» para los legisladores. También defendió a su esposa, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, quien testificó el día anterior y negó conocer personalmente a Epstein, señalando que su inclusión en la investigación «no estuvo bien».
Tanto Bill como Hillary Clinton aparecen mencionados en los archivos gubernamentales más recientes vinculados al caso Epstein, al igual que el presidente Donald Trump. Sin embargo, cada uno ha afirmado haber cortado lazos con el financiero antes de su primera condena en 2008. La sola mención en los documentos no constituye prueba de haber cometido un delito.
