El gobierno de Estados Unidos ordenó este viernes la salida de personal no esencial de su embajada en Israel, así como de los familiares de empleados, ante un aumento de los riesgos de seguridad en la región. El Departamento de Estado autorizó la salida preventiva como medida de protección frente a posibles incidentes, según un comunicado oficial de la embajada.
La embajada advirtió que, ante recientes incidentes de seguridad y sin previo aviso, podría restringir o prohibir el desplazamiento de su personal hacia zonas consideradas de alto riesgo, entre ellas la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania. La medida busca reducir la exposición de los funcionarios estadounidenses en un contexto de tensión creciente en Medio Oriente.
El anuncio llega un día después de la tercera ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán bajo mediación de Omán, considerada un último intento para evitar un conflicto abierto. Washington exige la prohibición total del enriquecimiento de uranio en Irán e insiste en incluir los misiles balísticos iraníes en cualquier eventual acuerdo, mientras que el presidente Donald Trump había dado un ultimátum de «10 a 15 días» para alcanzar un pacto o recurrir a la fuerza.
En paralelo, Estados Unidos desplegó el mayor contingente militar en décadas en la región, incluyendo dos portaaviones, entre ellos el USS Gerald Ford, que zarpó de Creta rumbo a la costa israelí. China también recomendó a sus ciudadanos evitar viajar a Irán, alertando sobre un «aumento significativo de los riesgos de seguridad externa» en la zona.
