El secretario de Salud, David Kershenobich, confirmó que México tiene vacunas disponibles contra el sarampión y que Jalisco, Colima, Chiapas y la Ciudad de México son las entidades con mayor número de contagios en el brote actual. Durante la conferencia matutina, el funcionario explicó que 9 mil 74 casos acumulados se han registrado entre 2025 y 2026, representando una tasa de 6.7 casos por cada 100 mil habitantes. El 90% de los afectados no estaba vacunado, lo que subraya la importancia de la inmunización como única vía efectiva para frenar la transmisión del virus.
Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica en las zonas más afectadas y refuerzan las jornadas de vacunación para cortar las cadenas de transmisión. Kershenobich recordó que el sarampión es altamente contagioso: una persona infectada puede contagiar hasta 18 más y el virus permanece activo en el ambiente hasta dos horas. La enfermedad inicia con síntomas similares a la gripe —fiebre, malestar y escurrimiento nasal— por lo que recomendó no automedicarse ni usar antibióticos salvo en casos de complicaciones específicas.
El primer brote del periodo actual se registró en Chihuahua en febrero de 2025, concentrando 49% del total de casos nacionales con más de 4 mil contagios acumulados y hasta 500 en un solo día en su punto crítico. Sin embargo, tras la aplicación de 1.8 millones de vacunas, el brote fue contenido y actualmente solo se reportan casos aislados en esa entidad. De las 32 entidades federativas, 24 tienen menos de 100 casos acumulados, confirmando que el sarampión se presenta en brotes focalizados y no como contagio masivo gracias a la protección que ofrece el esquema de vacunación.
La Secretaría de Salud continuará intensificando la campaña en las zonas prioritarias para lograr la reducción total de los brotes activos. Kershenobich advirtió que sin la protección de las vacunas, con un virus tan contagioso como el sarampión, el país tendría millones de infectados. Las autoridades insisten en que la inmunización no solo protege de cuadros graves sino que también reduce la capacidad de contagio del virus, siendo fundamental para el control de la enfermedad en el territorio nacional.
