Irán advirtió que, si se ve acorralado por Estados Unidos, “se defenderá y responderá como nunca antes”, al tiempo que aseguró estar dispuesto al diálogo con Washington siempre que sea sobre la base del respeto y de los intereses mutuos. La postura fue difundida a través de la cuenta en X de la Misión Permanente de Irán ante la ONU, en respuesta a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ordenó el despliegue de una flota naval hacia la región.
En su mensaje, Teherán recordó que la última vez que Estados Unidos se embarcó en guerras en Afganistán e Irak “despilfarró más de 7 billones de dólares y perdió más de siete mil vidas estadounidenses”, por lo que llamó a evitar una nueva escalada militar. El gobierno iraní subrayó que no busca la confrontación, pero enfatizó que responderá con firmeza ante cualquier agresión directa contra su territorio o sus autoridades.
Las advertencias se producen después de que Trump anunciara en Truth Social que una “enorme” flota encabezada por el portaaviones nuclear Abraham Lincoln se dirige hacia Irán, lista para actuar “con rapidez y violencia” si es necesario, en un despliegue incluso mayor al que fue enviado a Venezuela en 2025. El mandatario republicano presionó a Teherán a “llegar a un acuerdo” y evocó la “Operación Martillo de Medianoche”, la ofensiva de Estados Unidos en la llamada guerra de los doce días contra Irán en 2025.
Irán insistió en que sigue abierto a un acuerdo negociado siempre que se garantice su soberanía y se respeten sus derechos, incluida su política nuclear con fines pacíficos, mientras la tensión aumenta en Medio Oriente tras las recientes protestas internas y el incremento de la presencia militar estadounidense en la zona. La República Islámica reiteró que cualquier intento de “aventura militar” contra su territorio tendría un alto costo para Washington y agravaría la inestabilidad regional.
