El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este miércoles «negociaciones inmediatas» para la adquisición de Groenlandia durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. El mandatario republicano descartó el uso de fuerza militar para hacerse con el territorio ártico autónomo danés, aunque advirtió que Estados Unidos sería «imparable» si decidiera recurrir a esa opción. «Solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca tierra», afirmó, al tiempo que calificó a Dinamarca de «desagradecida».
Trump aprovechó su discurso ante las élites mundiales para criticar duramente la situación de Europa, afirmando que el continente «no va en buena dirección». El presidente estadounidense arremetió contra la «migración masiva» y las políticas energéticas europeas, asegurando que hay partes del Viejo Continente que «ya no se reconocen». «Amo Europa y quiero que vaya bien, pero no va en la buena dirección», declaró, generando tensiones con los líderes europeos presentes en el foro.
Sobre Groenlandia, Trump insistió en que «todo lo que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia» y enfatizó que su gobierno puede «desarrollarlo y mejorarlo». El mandatario rechazó especulaciones sobre el uso de la fuerza, declarando que «no utilizaré la fuerza», aunque mantuvo la presión diplomática al exigir conversaciones inmediatas. Trump también vinculó su poder militar con acciones recientes, refiriéndose a la operación en Venezuela del pasado 3 de enero.
Las declaraciones de Trump en Davos se producen en medio de crecientes tensiones comerciales y diplomáticas con Europa y Dinamarca. El presidente estadounidense ha intensificado su retórica sobre la necesidad de que Estados Unidos controle territorios estratégicos en el Ártico, argument ando razones de seguridad nacional y dominio geopolítico. Las declaraciones generaron reacciones inmediatas entre los asistentes al foro, quienes cuestionan el tono y las amenazas veladas del mandatario republicano.
