El ayatolá Alí Jamenei compareció durante la celebración del Eid al Mabath para enviar un mensaje directo a Washington. Señaló a Donald Trump como culpable de las víctimas mortales, los daños y las calumnias contra Irán, país que atraviesa una crisis sin precedentes desde que comenzaran las manifestaciones el 28 de diciembre.
Las cifras son contundentes. Activistas iraníes cifran en más de 3.400 los muertos por la represión del régimen, aunque las autoridades de Teherán no reconocen estas estadísticas. Lo que empezó como protestas contra el desplome de la moneda nacional se transformó en algo más amplio: una movilización juvenil que cuestiona los pilares ideológicos del sistema.
Jamenei fue claro en su discurso. Afirmó que su país «no irá a la guerra» pero tampoco «perdonará a los criminales nacionales e internacionales». El líder supremo insistió en que los disturbios violentos son resultado de una «sedición americana» y prometió romper el espinazo de quienes participan en lo que considera una conspiración exterior.
Entre el diálogo y la amenaza militar
La República Islámica mantiene una postura dual. Por un lado, ha propuesto a Washington iniciar un proceso de diálogo para resolver diferencias. Por otro, asegura estar preparada para un conflicto armado si fuera necesario. El régimen iraní sostiene que las manifestaciones derivaron en violencia para darle a Trump una excusa que justifique una intervención militar.
El contexto regional añade combustible al fuego. En junio de 2025, Israel lanzó una ofensiva contra Irán a la que Estados Unidos se sumó con bombardeos sobre tres instalaciones nucleares. Aquel enfrentamiento duró 12 días y las fuerzas iraníes respondieron con cientos de misiles y drones contra territorio israelí y contra la base estadounidense en Catar.
Jamenei declaró estar convencido de que lo ocurrido en el país responde a una incitación de Estados Unidos con el objetivo de «devorar a Irán». Mientras tanto, las calles iraníes siguen siendo escenario de choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad, sin que se vislumbre un final cercano a la crisis.
Cronología de las protestas que han encendido Irán y han dejado cientos de muertos
Las protestas se iniciaron el 28 de diciembre de 2025 en el bazar de Teherán, como una síntoma del malestar de los comerciantes por la caída del rial y la inflación.
Sin embargo, las manifestaciones se han extendido fuera de la capital y se han tornado una protesta contra el régimen de los ayatolás que gobierna desde la Revolución Islámica de 1979, con proclamas incluso a favor de la vuelta de la monarquía.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, que había advertido al régimen iraní de que no se le ocurriera reprimir a los manifestantes con violencia, ha asegurado que sopesa una intervención militar.
Esta es la cronología de las protestas.
Inicio de las protestas por la carestía de la vida. Las manifestaciones comenzaron en Teherán el 28 de diciembre con los comerciantes del Gran Bazar enfurecidos por la fuerte caída del rial.

Las protestas se extienden a otras ciudades, como Fasa, en la imagen.

Trump se reúne con Netanyahu y ambos apuntan a posibles ataques contra el programa nuclear iraní
Trump amenaza a Irán: «Estamos armados y listos para intervenir».
Al menos 45 muertos desde el estallido de las protestas, según una ONG.
Multitudinaria manifestación en Teherán tras doce días de protestas. El régimen suspende el acceso a Internet.
El heredero del sah (rey iraní) pide desde el exilio que los iraníes inicien una huelga general. El Ejército asegura que protegerá «los intereses nacionales».
Irán advierte a EE.UU. e Israel de que tomará represalias si les atacan: “Serán objetivos legítimos».
Trump sopesa con el Ejército un posible ataque. Las autoridades iraníes aseguran que todo está «bajo control» y que están preparados «para la guerra o para el diálogo».
Trump impone aranceles del 25 % a los países que hagan negocios con Irán, cancela los contactos con el régimen iraní y anima a los manifestantes a continuar: «La ayuda está en camino».. Los muertos en Irán ascienden ya a más de 600, o incluso a miles según algunas fuentes.
Trump estudia una acción «rápida y decisiva», mientras retira personal de la base de Catar ante posibles represalias. Irán niega que vaya a ejecutar a los manifestantes detenidos.
